La fatiga en esta etapa no es simplemente estar cansada. Muchas mujeres describen una sensación de agotamiento que no mejora del todo con dormir, como si el cuerpo ya no tuviera las mismas reservas de energía de antes. Aunque pocas veces se explica así, hay razones biológicas reales detrás de eso.

Por qué baja la energía
El estrógeno y la progesterona participan en muchos procesos relacionados con la energía, incluyendo cómo las células producen y utilizan combustible. Parte de esto ocurre en la mitocondria, la estructura encargada de generar energía dentro de las células. Cuando estas hormonas empiezan a fluctuar y disminuir, esa producción puede volverse menos eficiente.
A eso se suma algo muy común en esta etapa: sueño fragmentado, más estrés acumulado y mayor inflamación en el cuerpo. Todo eso consume energía.
Por eso, muchas mujeres sienten que hacen lo mismo de siempre, pero con menos reservas físicas y mentales que antes.
La glucosa y el ciclo de fatiga durante el día
El cerebro necesita glucosa para funcionar, pero necesita que sea relativamente estable. Cuando una comida tiene muchos carbohidratos refinados o azúcar y muy poca proteína, grasa o fibra, el azúcar en sangre sube rápido y luego cae. Esa caída puede sentirse como: cansancio, dificultad para concentrarse, antojos, irritabilidad o necesidad constante de café o azúcar. Muchas mujeres entran, sin darse cuenta, en este ciclo durante todo el día.
La buena noticia es que pequeños cambios en cómo armas tus comidas pueden ayudar mucho más de lo que te imaginas.

La combinación que ayuda a estabilizar la energía
No se trata de hacer una dieta extrema. Muchas veces, la diferencia está en combinar mejor los alimentos. Una comida con proteína, fibra, grasa saludable y carbohidratos menos refinados ayuda a que la energía sea más estable durante el día.
Por eso el desayuno importa tanto. Salir solo con café o algo dulce suele dejar al cuerpo sin una base real de energía para las horas que siguen.
Por qué el sueño cambia en esta etapa
La progesterona tiene efectos calmantes sobre el sistema nervioso. Cuando disminuye durante la transición hormonal de la perimenopausia y menopausia, el sueño puede volverse más ligero y fragmentado.¹ Muchas mujeres notan que les cuesta quedarse dormidas, se despiertan varias veces o amanecen sintiendo que nunca descansaron realmente. Algunos hábitos alimentarios pueden empeorarlo todavía más.

Lo que puede afectar más el sueño
- Alcohol. Aunque puede dar sueño al inicio, el alcohol fragmenta el sueño más adelante en la noche.² Muchas mujeres notan despertares frecuentes o sueño más liviano después de tomar incluso una o dos copas.
- Cafeína. La cafeína permanece varias horas activa en el cuerpo. El café de la tarde todavía puede afectar el sueño de la noche.³
- Cenas muy pesadas o altas en azúcar. Pueden hacer que el cuerpo siga muy activo cuando debería estar entrando en descanso y recuperación.
Qué incluir en la cena para apoyar el sueño
No se trata de cenar menos. Se trata de incluir alimentos que ayuden al cuerpo a relajarse y mantener una energía más estable durante la noche.
| Nutriente | Por qué importa | Fuentes |
|---|---|---|
| Triptófano | Participa en la producción de melatonina | Huevo, pavo, nueces |
| Magnesio | Ayuda a regular el sistema nervioso y el sueño⁴ | Almendras, espinaca, semillas de calabaza |
| Carbohidratos complejos | Ayudan a mantener energía más estable | Camote, quinoa, arroz integral, frijoles |
Muchas veces, una cena con proteína, vegetales y un carbohidrato complejo genera más saciedad y mejor descanso que cenar solo pan, cereal o algo rico en azúcar.
Nutrientes que vale la pena revisar con tu médico
A veces, el cansancio no viene solo de las hormonas. También puede haber déficits nutricionales que pasan desapercibidos.
| Nutriente | Por qué importa |
|---|---|
| Hierro | Los sangrados irregulares pueden aumentar el riesgo de déficit |
| Vitamina D | CSu déficit se asocia con fatiga y cambios de ánimo⁵ |
| B12 y ácido fólico | Importantes para función neurológica y energía |
| Magnesio | En avenParticipa en cientos de procesos relacionados con energía y sueño |
Un análisis de sangre básico puede darte información más útil que empezar suplementos al azar.
Por dónde empezar esta semana
No necesitas cambiar todo. Empieza con un solo intercambio y repítelo de forma consistente.
| En lugar de… | Prueba… |
|---|---|
| Café después de las 2 pm | Té de manzanilla o agua con limón |
| Postre azucarado en la noche | Plátano con almendras |
| Copa de vino antes de dormir | Agua mineral con limón y hielo |
| Cena basada solo en carbohidratos | Agrega proteína y vegetales |
Un experimento simple que puede darte mucha información
Esta semana, prueba cambiar una sola cosa que sospechas que podría estar afectando tu energía o tu sueño. Puede ser reducir el café de la tarde, cenar más temprano, evitar algo muy azucarado en la noche o hacer desayunos con más proteína.
Observa cómo responde tu cuerpo. Fíjate si duermes mejor, si amaneces con más energía o si tienes menos cansancio durante el día.
No se trata de hacerlo perfecto ni de cambiar todo al mismo tiempo. Muchas veces, pequeños cambios consistentes son los que más ayudan a entender qué necesita tu cuerpo ahora.
¿Qué hábito sientes que más impacta tu energía o tu sueño en esta etapa?
Referencias
- Menopause, 2018. Progesterone and sleep quality in perimenopausal women.
- Alcoholism: Clinical and Experimental Research, 2015. Alcohol and sleep architecture.
- Journal of Clinical Sleep Medicine, 2013. Caffeine effects on sleep taken 0, 3, or 6 hours before sleep.
- Abbasi B. et al. Journal of Research in Medical Sciences, 2012. The effect of magnesium supplementation on primary insomnia.
- Nutrients, 2024. The importance of nutrition in menopause and perimenopause.







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