Hace unos meses acompañé a mi amiga, Andrea, a su chequeo anual. Ella tiene 47 años, camina casi todos los días, come bien, no fuma, y llegó a la cita convencida de que todo iba a salir perfecto. Los resultados mostraron algo que Andrea no esperaba: su colesterol LDL había subido y su presión arterial ya no estaba en los niveles que había tenido años atrás. “Pero si me siento súper bien”, me dijo después, todavía procesando la noticia.
Andrea se sentía perfectamente bien. Esa es una de las razones por las que vale la pena prestar atención a estos indicadores: la presión arterial, el colesterol o la glucosa pueden cambiar sin que necesariamente te sientas diferente.

No es tan simple como decir que la menopausia daña el corazón
Sería fácil resumir esto en una frase corta, algo como “la menopausia causa enfermedades del corazón”, pero esa afirmación es demasiado simplista y no cuenta la historia completa. La menopausia no debería presentarse como un momento en que “el cuerpo empieza a fallar”, sino como una etapa en la que, durante la transición hormonal, cambia el contexto cardiovascular y vale la pena revisar ciertos factores con mayor atención.
Durante los años reproductivos, el estrógeno ayuda a mantener el buen funcionamiento de los vasos sanguíneos y participa en la forma en que el cuerpo procesa el azúcar y las grasas. Durante la transición hormonal, sus niveles fluctúan y luego disminuyen, por lo que ese apoyo también cambia. Además, como parte del envejecimiento, el cuerpo tiende a acumular más grasa alrededor del abdomen, lo que puede influir en estos procesos.
Ninguno de estos cambios ocurre igual en todas las mujeres. Influye tu historia familiar, tus hábitos de años atrás, si fumas o fumaste, cómo duermes y cuánto te mueves. Por eso, en lugar de preocuparte por información general sobre la menopausia, es más útil conocer cómo está tu salud y qué necesita más atención en tu caso particular.

El paradigma que vale la pena romper
Cuando pensamos en qué cuidar después de los 40, la mayoría de nosotras piensa primero en el peso, en el cáncer de mama o en los huesos. Son temas importantes y merecen atención, sin duda. Pero la salud cardiovascular casi nunca aparece primero en esa lista mental, a pesar de que tiene un peso enorme en la salud y la longevidad de las mujeres con el paso de los años.
Andrea es un buen ejemplo: se hacía su mamografía religiosamente cada año, pero nunca se había preguntado en serio por su presión arterial hasta ese chequeo. No se trata de dejar de cuidar lo otro, sino de sumar el corazón a la lista de prioridades, en lugar de dejarlo para después. Hay que iniciarlo a cuidar desde ahora.
Los números que vale la pena empezar a mirar
No necesitas convertirte en experta ni memorizar cifras. Solo conocer algunos datos que te ayudan a entender cómo está tu corazón:

No tienes que interpretar estos resultados sola. Lo importante es conocerlos y conversar con un profesional de salud sobre lo que significan para ti.
Qué puedes hacer para cuidar tu corazón
La buena noticia es que gran parte de lo que protege tu corazón está en los hábitos cotidianos. Moverte de forma regular, ya sea caminando, bailando, nadando o en bicicleta, contribuye a cuidar la presión arterial, el metabolismo y la salud cardiovascular.

Una alimentación rica en fibra (verduras, frutas, frijoles, avena) y menos productos ultraprocesados también puede favorecer niveles saludables de colesterol y glucosa. Reducir el exceso de sodio, especialmente el que encontramos en muchos productos procesados (consomés, embutidos y comida empacada), ayuda a cuidar la presión arterial con el tiempo. Y no olvidemos el sueño: dormir bien también forma parte de la salud del corazón.
Vale la pena mencionar algo que suele generar confusión: la terapia hormonal no se indica con el objetivo de prevenir enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, cuando una mujer la considera para tratar síntomas de la menopausia, su edad, el tiempo transcurrido desde que inició la menopausia y su salud cardiovascular forman parte de la conversación. Por eso no existe una recomendación igual para todas: es una decisión que debe individualizarse junto con el médico.
Intercambios: cuidar el corazón sin que se vuelva una carga más
Muchas de nosotras llegamos a esta etapa con la agenda llena. La buena noticia es que cuidar el corazón no exige transformar toda tu vida de un día para otro. Pequeñas decisiones, sostenidas en el tiempo, también cuentan.
- Si ya caminas, prueba aumentar poco a poco el ritmo, la distancia o la frecuencia.
- Si consumes con frecuencia embutidos, consomés, snacks o alimentos empacados, elige uno para comenzar y sustitúyelo por una opción con menos sodio o menos procesada. Por ejemplo, cambia los embutidos por huevo o frijoles, el consomé por hierbas y especias, o un snack empacado por fruta o semillas sin sal.
- Si comes afuera con frecuencia, cambia la parte del acompañamiento por vegetales, legumbres u otro alimento rico en fibra, cuando sea posible.
- En vez de intentar cambiar todo a la vez, empieza por conocer tus números: presión arterial, colesterol y glucosa. Esto te ayudará a saber qué necesita más atención en tu caso.

Para esta semana
Andrea salió de esa cita con una idea más clara de lo que debía cuidar. Junto con su médico, revisó qué cambios podía hacer y cómo dar seguimiento a sus resultados.

¿Sabes cómo están hoy tu presión arterial, tu colesterol y tu glucosa? Si hace tiempo que no los revisas, quizá este sea un buen momento para incluirlos en tu próximo chequeo.
Conocer tus números no es motivo de alarma. Es información que te permite cuidar hoy la salud que quieres tener mañana.
Referencias
- El Khoudary, S. R., Aggarwal, B., Beckie, T. M., et al. (2020). Menopause Transition and Cardiovascular Disease Risk: Implications for Timing of Early Prevention: A Scientific Statement From the American Heart Association. Circulation, 142(25), e506–e532.
- Uddenberg, E. R., Safwan, N., Saadedine, M., et al. (2024). Menopause transition and cardiovascular disease risk. Maturitas, 185, 107974.
- The North American Menopause Society Advisory Panel. (2022). The 2022 hormone therapy position statement of The North American Menopause Society. Menopause, 29(7), 767–794.
- American Heart Association. Life’s Essential 8.
- World Health Organization. (2026). Healthy diet.
- World Health Organization. (2025). Cardiovascular diseases.







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